Biotecnología aplicada a la salud

Biotecnología roja: prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades

globulos rojos2La biotecnología roja es aquella relacionada con la salud humana y animal, y cada vez está más presente en nuestros días. La investigación e innovación realizada en los últimos años ha permitido contar con avances en la prevención, diagnóstico y tratamiento de múltiples enfermedades.

Desde el punto de vista biomédico, la genómica fue la que primero permitió el desarrollo de la conocida como medicina personalizada. Y es que a día de hoy, gracias a los avances en secuenciación y técnicas computacionales, podemos conocer el origen genético de muchas patologías importantes.

A día de hoy sabemos que el 80% de las enfermedades que sufren personas adultas presentan un origen genético importante, que puede ser modulado por factores ambientes. El estudio de los genes y proteínas (genómica y proteómica), así como de su expresión y epigenética, son fundamentales para impulsar la medicina molecular. De este modo, no se tratarán las enfermedades en función de los síntomas observados, sino dependiendo de cada paciente.

Diagnóstico de enfermedades, una alianza de futuro

España es pionera en el ámbito del diagnóstico genético. Hace sólo unas semanas, dos compañías biotecnológicas (Instituto de Medicina Genómica y NIM Genetics) presentaban DNA Alliance, un consorcio que pretende impulsar el conocimiento molecular sobre diferentes patologías.

Esta iniciativa española, con proyección internacional en varios países de América Latina, tiene ya capacidad para  diagnosticar 1.400 enfermedades monogénicas de 17 especialidades médicas diferentes, así como procesar 6.000 muestras al año y realizar test genéticos en un tiempo bastante corto (menos de 15 días). Su trabajo se une al de otras compañías internacionales, como Myriad Genetics o 24andMe, pioneras en el sector de la biotecnología roja.

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Anticuerpos monoclonales: la terapia dirigida impulsada por la biotecnología

La biomedicina no se ha centrado únicamente en mejorar el diagnóstico de enfermedades. En la última década las terapias han avanzado notablemente, gracias a la introducción de los novedosos anticuerpos monoclonales. Estas glucoproteínas son capaces de detectarse y actuar contra un determinado antígeno específico. De esta manera, por ejemplo, son capaces de ‘reconocer’ a las células tumorales y atacarlas, sin perjudicar a las células benignas.

mabSu descubrimiento fue realizado por los investigadores César Milstein y Georges J.F. Köhler, galardonados con el Premio de Nobel de Medicina o Fisiología en 1984. Dos años más tarde, la FDA aprobaba el uso del primer anticuerpo monoclonal para el tratamiento del rechazo del trasplante de riñón.

Debido a su especificidad, las dianas terapéuticas utilizadas son diversas: virus, células tumorales, citoquinas, factores de crecimiento y otros anticuerpos. Los anticuerpos monoclonales, que pueden ser murinos, quiméricos, humanizados o humanos, son hoy en día utilizados como terapia en diversas patologías, como la artritis reumatoide y psoriásica, la esclerosis múltiple, el cáncer o el asma.

Uno de los anticuerpos monoclonales más conocidos es el trastuzumab, utilizado en el tratamiento de pacientes con cáncer de mama. Este fármaco, comercializado bajo la marca Herceptin, reconoce específicamente el receptor de tipo 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2). Dado que muchas células cancerosas sobreexpresan esta proteína, este medicamento consigue atacar sólo a estos tipos celulares malignos, sin causar perjuicio en el resto del organismo. En medicina, también son conocidos como terapia biológica.

Terapia génica y celular, las promesas de la biotecnología

Otro de los grandes avances biotecnológicos se relaciona también con la cura de enfermedades. Como veíamos antes, muchas enfermedades presentan un origen genético, por lo que los investigadores buscan desde hace tiempo tratar estos problemas médicos insertando genes (que no funcionan o no existen en estos pacientes). Esta aproximación se conoce como terapia génica.

terapia-genicaBernat Soria, científico del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa, fue el primero en demostrar el éito de la terapia génica para curar la diabetes en ratones. Otro éxito de la biotecnología española vino de la mano de Fátima Bosch, de la Universidad Autónoma de Barcelona, que trató a perros con diabetes mediante terapia génica. Seis años después, sus niveles de glucosa siguen estables.

Además de la terapia génica, la terapia celular es otra de las promesas de la biomedicina. Gracias a ella somos capaces de introducir nuevas células en una determinada parte del organismo, con fines terapéuticos. Una de las investigaciones más recientes en este campo trata de utilizar neuronas dopaminérgicas para mejorar los síntomas del Párkinson.

Nuevas vacunas y la llegada de la nanotecnología

La biomedicina también se ha visto beneficiada en los últimos años por investigaciones en nuevas vacunas o aplicaciones de la nanobiotecnología. Las vacunas recombinantes, como la desarrollada contra la leishmaniasis por el grupo de Vicente Larraga en el Centro de Investigaciones Biológicas, son herramientas que ayudan a proteger de posibles infecciones.

Por otro lado, la nanobiotecnología ha logrado desarrollar biosensores capaces de detectar una concentración baja de células tumorales en un organismo (como el equipo de Laura Lechuga en el Centro de Investigación de Nanociencia y Nanotecnología de Barcelona), para que la detección del cáncer sea más rápida que en la actualidad. Otras aproximaciones nanotecnológicas, como el desarrollo de fármacos encapsulados en nanopartículas, pueden mejorar los tratamientos médicos del futuro.

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